• ICIIN

RENDIMIENTO ACADÉMICO, APRENDIZAJE Y ESTRÉS


Los profesores Marta Martínez Vicente (Universidad Isabel I), José Manuel Suárez Riveiro (Universidad Nacional de Educación a Distancia) y Carlos Valiente Barroso, Director del Instituto y docente investigador en varias instituciones, han publicado una investigación que se recoge en el último número de la Revista Complutense de Educación. El estudio se desarrolló con la participación de 519 estudiantes de educación primaria y tuvo como principal objetivo analizar la relación entre variables ligadas al desempeño estudiantil.. Los resultados obtenidos explicitaron la asociación entre el esfuerzo, las estrategias de aprendizaje -tanto de apoyo como complementarias-, la actitud hacia el estudio y el autoconcepto con el rendimiento académico, incrementándose esta última variable variables en la medida en que se maximizaban las anteriores. Se constató que el esfuerzo realizado en los deberes escolares derivaba en un rendimiento académico más alto, y, a su vez, las estrategias de aprendizaje mantuvieron relaciones directas con variables cognitivo-motivacionales dependientes de las expectativas de los estudiantes. Estas variables influyeron en el rendimiento académico, siendo la gestión del tiempo y del esfuerzo las estrategias positivas en el proceso de aprendizaje. Las relaciones directas del rendimiento con la actitud ante el estudio y el autoconcepto están en consonancia con otros estudios recientes que demuestran los efectos positivos del autoconcepto académico en la búsqueda de información, la solución activa y las actitudes positivas. Así, los estudiantes con rendimiento más alto se caracterizan significativamente porque poseen un mayor conocimiento de estrategias de autorregulación, planifican mejor las tareas y monitorizan mejor todo el proceso de aprendizaje por lo que están entrenados cognitiva y metacognitivamente, y controlan el afecto y la motivación garantía de un aprendizaje óptimo. Cuando los estudiantes son capaces de reflexionar antes, durante y al final del proceso de aprendizaje, se convierten en aprendices autónomos, estratégicos y autorregulados, dirigiendo y controlando su propio aprendizaje. En definitiva, este trabajo refuerza la necesidad de formar alumnos estratégicos y diseñar intervenciones psicoeducativas para la adquisición de habilidades de afrontamiento y, por otro lado, capacitar a los docentes para dar respuesta a la desmotivación y el estrés estudiantil que pueden derivar en dificultades de aprendizaje.



0 vistas

© 2018

Creado por ICIIN